Un camino de fe
que te despierta
a una vida plena

El ser humano es, en esencia, un peregrino.
Un ser en busca de sí mismo,
de su propia indentidad, de la felicidad,
del sentido de su vida,
y la trascendencia de su paso por el mundo.

Peregrinar a Compostela,
es una invitación a vivir la experiencia de Dios,
a cada paso y en todo.
En vos, en tu historia, en tu presente,
en la naturaleza que te rodea
y en la comunidad peregrina que te acompaña.

Dolores

DOLORES NOGUEIRA

Acompañante Espiritual

(Centro de Espiritualidad Santa María, Santa Fe, Argentina)

Maria

MARÍA EUGENIA MINGUILLÓN

Ministra de Escucha

(Centro de Espiritualidad Santa María, Buenos Aires, Argentina)

El camino nos unió en mayo de 2011 en Buenos Aires, Argentina, haciendo el retiro de Emaús.
Ahí comenzó nuestro camino de fe y desde entonces seguimos caminando juntas, no solo en la fe sino también en el servicio.
Camino de alegría, camino de comunidad, hasta llegar al centro de Espiritualidad Santa María y continuar dando pasos en el Camino al corazón y así llegamos al Camino de Santiago de Compostela en 2016, cumpliendo un viejo anhelo en nuestras vidas. Hacer camino y abrir caminos para el encuentro con Jesús.

Nos acompaña espiritualmente, Maga Tamayo, Misionera consagrada de la Fraternidad Misionera Verbum Dei (cuyo carisma es la oración y el ministerio de la Palabra). Maga se licenció en Teología, es Acompañante Espiritual, obtuvo un master en Psicología Humanista y actualmente está cursando Posgrado en Psicología Espiritual. Lleva más de 30 años acompañando a personas (laicos y religiosos) de distintos países en los que ha estado misionando.

PALABRAS DE PEREGRINAS

"El camino me dejó mucho amor para dar y recibir. Hablar desde el corazón sin temor a las reacciones de los demás. Amor a Jesús en Abundancia. Caminar, seguir y seguir con fe, con confianza aunque duela. Gracias." (Majo B.)

"Fué una experiencia maravillosa que compartí con mujeres que no conocía pero que me acogieron con mucho cariño y respeto. Un desafío en lo físico y un crecimiento espiritual enorme.
Donde la aceptación de los tiempos del otro, el humor de cada día y las historias de vida me enseñaron que en compañía el camino se hace más liviano." (Susy S.)

"La unión hace e hizo de nuestro camino la fuerza. Otro fruto y sigue siendo hoy un aprendizaje de cada día es aceptar, acoger al otro caminante así como es y aún más encontrar a Jesús en cada corazón para poder descrubrir el amor inmenso que lleva cada una dentro que es lo más maravillo de cualquier persona." (Flor H.)